Jaén convierte la gesta en rutina
El Jaén Paraíso Interior FS ha vuelto a demostrar que lo suyo con la Copa de España ya no puede explicarse como una sorpresa puntual. El equipo andaluz conquistó en Granada su cuarto título en esta competición, después de superar a ElPozo Murcia (1-4) en cuartos, a Movistar Inter (3-0) en semifinales y al Barça en la final, resuelta en la tanda de penaltis tras el 0-0 del tiempo reglamentario y la prórroga. Con este nuevo éxito, Jaén mantiene un pleno histórico: cuatro finales disputadas, cuatro Copas ganadas (2015, 2018, 2023 y 2026).
Dentro de ese nuevo título copero, en Proneo Sports hay un dato que habla por sí solo: nuestros cuatro jugadores del Jaén suman 7 Copas de España entre todos. Alan Brandi alcanza ya las 3 Copas de España, Mati Rosa suma 2, mientras que Lemine y Power Raggiati estrenaron su palmarés en la competición con este título de 2026. En conjunto, ese bloque de jugadores reúne experiencia, jerarquía y conocimiento real de lo que exige competir y ganar en un torneo de eliminatorias de máximo nivel.
El recorrido de Alan Brandi merece un foco especial. El capitán, que llegó al club en 2017, estuvo presente en los títulos de 2018, 2023 y 2026, lo que le convierte en uno de los grandes nombres de la era más laureada del Jaén. Además, en esta Copa volvió a ser decisivo sobre la pista: marcó el 1-2 ante ElPozo Murcia en cuartos de final y fue titular tanto en semifinales como en la final. Su peso no solo se mide por los años o por el brazalete, sino también por su capacidad para aparecer en los momentos grandes.
También fue especialmente determinante Mati Rosa, que ya había ganado la Copa con Jaén en 2023 y ahora añade la de 2026 para alcanzar su segundo título copero. Su torneo tuvo una incidencia directa en el camino del campeón: firmó el 1-4 ante ElPozo y después anotó un doblete frente a Movistar Inter en semifinales, con los tantos del 2-0 y 3-0 que cerraron el pase a la final. En un equipo tan coral, sus cifras en los cruces explican buena parte del desenlace.
En el caso de Lemine, este título supone su primera Copa de España. El ala gaditano se incorporó al Jaén en el verano de 2024, por lo que no formaba parte de la plantilla campeona de 2023. En Granada estuvo presente en la rotación del equipo tanto en las eliminatorias previas como en la final, aportando minutos en un bloque que volvió a competir con una fiabilidad tremenda. Su caso refleja bien cómo Jaén ha sabido reforzarse sin perder identidad competitiva.
Lo mismo sucede con Power Raggiati, que llegó al club en 2025 y estrenó su palmarés copero con esta edición de 2026. El cierre argentino fue titular en semifinales y también apareció en el quinteto inicial de la final ante el Barça, una señal clara de la confianza competitiva que ha generado en muy poco tiempo. En un torneo que exigió defender al límite, sostener la tensión y manejar partidos de máxima dureza, su presencia en el cinco inicial de los dos últimos encuentros habla por sí sola.
La grandeza de este Jaén no está solo en el trofeo, sino en la forma de conquistarlo. Eliminó a tres gigantes del fútbol sala español y solo encajó un gol en todo el torneo. Y dentro de esa obra colectiva, los nombres de Alan Brandi, Mati Rosa, Lemine y Power Raggiati dejan una huella concreta: 7 Copas de España acumuladas, presencia real en los partidos decisivos y un peso competitivo que conecta perfectamente con la dimensión de este club en la Copa. Jaén ha vuelto a ganar. Pero, a estas alturas, la noticia ya no es solo que gane: la noticia es que lo convierte en costumbre.











