Carmine Tarantino, entrenador del MNK Osijek, analiza su segunda temporada liderando el proyecto y valor la progresión del fútbol sala croata
1. Segunda temporada en el MNK Osijek croata. ¿Qué valoración haces de la evolución del equipo?
Sinceramente, la valoración es muy positiva. La temporada pasada, que fue mi primer año en este humilde club, tuvimos la oportunidad de ganar el título, aunque finalmente perdimos en la final, logrando dar la sorpresa al llegar hasta el quinto partido.
Este año hemos intentado dar un paso más, aportando mayor solidez al equipo y construyendo sobre la base de la temporada anterior. Creo que la continuidad de un proyecto es fundamental para obtener resultados y consolidar un equipo competitivo.
2. Tras una dilatada experiencia en el fútbol sala europeo, ¿cómo ves el futsal croata?
La liga croata es muy competitiva y equilibrada. Se practica un fútbol sala con un estilo cada vez más internacional, caracterizado por la intensidad y el contacto físico. Hay jugadores de gran calidad individual y con una gran proyección. La medalla de bronce en la última Eurocopa es la demostración.
3. Segunda posición al terminar la fase regular, a tan solo tres puntos del líder. ¿Cuáles crees que pueden ser las claves para luchar por el título en el playoff?
Tras la magnífica temporada pasada, el objetivo era construir un equipo más sólido y acostumbrarlo a competir en partidos importantes. Hemos jugado a un gran nivel, por ejemplo en la Supercopa, donde perdimos por la mínima en la final.
Lo que más me satisface es el crecimiento general del equipo: hemos sido la mejor defensa y el mejor equipo como visitante de la liga regular.
De cara al playoff, debemos mantener esta línea y afrontar cada partido con nuestra identidad. El equipo está mentalizado y con muchas ganas de competir para intentar llegar lo más lejos posible.
4. ¿Qué objetivos te marcas de cara al futuro?
El fútbol sala español fue el que me hizo enamorarme de este deporte y de esta profesión. España me ha acogido, casándome y estableciendo mi residencia con mi familia en Zaragoza.
De cara al futuro, mi objetivo es entrenar en la mejor liga del mundo: la liga española. Soy consciente de que para lograrlo debo seguir trabajando duro, y haré todo lo posible por cumplir este sueño.











