Samira Roper, futbolista costaricense con experiencia en Estados Unidos, analiza su incorporación a la empresa y valora sus objetivos deportivos individuales
1. Punto final de tu etapa universitaria en Estados Unidos, ¿con qué te quedas de este periodo de tu vida?
Me quedo con un crecimiento enorme, tanto personal como deportivo. Vivir lejos de casa me enseñó a ser más independiente, disciplinada y resiliente. Me dio herramientas que van más allá del fútbol, aprendí a manejar la presión, a trabajar en equipo con personas de diferentes culturas y a creer más en mí misma. Sin duda, es una etapa que me marcó y que me preparó para lo que viene.
2. Nominada al galardón Women’s College Offensive Player of the Year, ¿qué significa para ti?
Es un honor inmenso y una confirmación de que el esfuerzo vale la pena. Esta nominación no solo representa mi trabajo en la cancha, sino también todos los sacrificios detrás, los entrenamientos, los momentos difíciles y el apoyo de mi familia, entrenadores y compañeras. Me motiva a seguir trabajando con humildad y ambición.
3. ¿Qué representaría poder vestir la camiseta a la selección absoluta de Costa Rica?
Sería cumplir uno de mis sueños más grandes. Representar a Costa Rica significaría orgullo, responsabilidad y gratitud. Es llevar conmigo a mi familia, a mis raíces y a todas las personas que creyeron en mí desde el inicio. Defender esa camiseta sería darlo todo dentro y fuera de la cancha.
4. ¿Qué objetivos te marcas, a nivel individual, de cara al futuro?
Quiero seguir creciendo como futbolista, mejorar constantemente y competir al más alto nivel posible. Mi objetivo es consolidarme profesionalmente, aportar goles y liderazgo a cualquier equipo en el que esté, y seguir preparándome física y mentalmente para nuevas oportunidades, especialmente a nivel internacional.











