Fabio Fiuza, guardameta internacional japonés, valora su vida en Japón y el papel de la selección nipona en su carrera deportiva
- Sexta temporada en Shonan Bellmare y en Japón. ¿Cómo definirías estos años en Japón?
Estos años que he estado en Shonan Bellmare han sido los mejores de mi vida. Allí conocí a mi mujer y tuve a mis dos hijos. En el aspecto personal, es increíble, porque siempre intento ser mejor marido y mejor padre cada día. Siempre pienso en evolucionar como persona. Y así lo llevo también al terreno deportivo. Siempre intento mejorar mi forma física y mi técnica. Siempre quiero mejorar, siempre entreno duro para poder ayudar a Shonan de la mejor manera posible. Y ya he hecho muchos amigos aquí, y quiero seguir haciéndolo. Sé que estoy escribiendo una historia muy bonita aquí, y quiero seguir haciéndolo durante mucho tiempo.
- Esta temporada, primera llamada de la selección absoluta. ¿Qué supuso para ti?
Representar a la selección japonesa es un sentimiento de orgullo que no sé explicar muy bien, pero quizá pueda resumirlo en felicidad y responsabilidad. Me hace muy feliz vestir la camiseta del país en el que he decidido vivir para siempre y ver crecer a mis hijos. Pero sé que es una gran responsabilidad representar a este país, y quiero esa responsabilidad. Me he estado preparando todos estos años para asumir esta responsabilidad, y me estoy dedicando mucho y seguiré haciéndolo, para ayudar de la mejor manera posible. Estamos centrados en nuestro objetivo.
- Llega la Copa de Asia, ¿cómo la afrontas a nivel individual?
Es la realización de un sueño. Siempre he visto jugar a la selección japonesa, y ahora estoy con ellos, quiero ayudar de la mejor manera posible. Y para eso tengo que estar al cien por cien física y técnicamente.
- A nivel colectivo, ¿qué objetivo os marcáis?
Nuestro equipo tiene mucha calidad, mucho potencial, tenemos jugadores con muchas características diferentes que pueden adaptarse a cualquier situación que exija el juego, el trabajo del cuerpo técnico es excelente, la preparación de los entrenamientos y de los partidos es de muy alto nivel. Nos despejan todas las dudas y afrontamos el partido sabiendo lo que tenemos que hacer. Vamos a la Copa de Asia sabiendo que tenemos que ganarnos el puesto en el Mundial, y vamos a hacer todo lo posible por ganarlo.











