Álvaro Martínez, nuevo entrenador del RSC Anderlecht, valora su llegada al club, analiza su trayectoria deportiva y repasa lo que puede aportar al conjunto belga
1. Tras tu primera experiencia en la Primera División española, llegas a uno de los grandes de Europa. ¿Cómo afrontas el reto de entrenar al RSC Anderlecht?
Lo afronto con ilusión y con una gran responsabilidad. Queda mucho trabajo por delante, pero estoy seguro que vamos a conseguir los objetivos marcados.
2. Excelente paso por Valdepeñas consiguiendo colocar en décima posición al equipo tras llegar en una situación límite. ¿Qué te ha aportado esta experiencia?
Valdepeñas ha sido un gran paso a nivel personal y laboral. Momentos difíciles y otros que siempre recordaré. Ha sido muy positivo, el grupo de jugadores que me encontré no estaba en buen momento pero nunca dude de su capacidad y al final conseguimos reconducir la situación. Desde aquí me gustaría agradecerle al club su confianza en todo momento.
3. ¿Qué has podido aportar tu a un gran club cómo Viña Albali Valdepeñas?
Desde el primer día he tratado de implantar profesionalidad y rigurosidad en todo lo que hacíamos fuera y dentro de la pista. Intenté centrarme en sacar lo mejor de cada persona y ponernos todos en la misma dirección, conocer bien el entorno, colocando el grupo por encima de todo.
4. Experiencias en China, Croacia, Vietnam, Italia, Indonesia y España. ¿Con qué te quedas de cada país y cómo crees que te ha servido en tu figura como entrenador?
Cada país y cada cultura me ha enriquecido como persona y como entrenador. Sin esas experiencias no podría tener las diferentes perspectivas de nuestro deporte que tengo ahora. Cada fútbol sala se interpreta de una manera distinta en los distintos países y eso te lleva a conocer el juego con todas sus aristas. Es difícil elegir una cosa de cada país pero lo puedo intentar. De China, la rigurosidad en el entrenamiento. De Vietnam, la disciplina. De Indonesia, la creatividad. De Croacia, el talento. De Italia, la versatilidad.
5. El RSC Anderlecht viene de ganarlo todo en Bélgica y quedarse a las puertas de otra Final Four de la UEFA Futsal Champions League, ¿te supone presión extra?
En vez de presión, diría motivación. Cuando estás en un gran club la exigencia es alta, pero siempre me he exigido mucho a mi mismo desde que inicie el camino profesional. Nunca me ha afectado en mis decisiones. Creo que si existen expectativas, es porque estoy en el sitio adecuado.
6. ¿Qué objetivos te marcas en esta nueva etapa?
Me gustaría ser uno de los clubes de Europa que más profesional trabaje en todas las áreas porque el club tiene posibilidades de ello. A partir de ahí, siempre que entremos en cualquier pista, sabemos que nuestra exigencia será ganar y convencer con nuestro juego. A nivel europeo, la final 4 sería algo muy bonito de conseguir, pero somos conscientes de la dificultad. Por eso creo que debemos centrarnos en el día a día y conseguir llegar a esos partidos con una gran preparación para poder conseguirlo.











