CE Europa y UE Sant Andreu participan en un partido histórico lleno de goles y euforia que movilizó a más de 5.000 personas en Barcelona
El fútbol modesto sigue creciendo. Y de qué manera. En la ciudad de Barcelona, la rivalidad entre el CE Europa y la UE Sant Andreu se ha convertido, en los últimos años, en algo épico. La villa contra el barrio. Dos clubs con una larga historia, ideologías muy parecidas y aficiones masivas que han ido creciendo gracias a un sentimiento de pertenencia que, poco a poco, se va perdiendo en las altas esferas del multimillonario negocio del fútbol.
El pasado domingo 17 de noviembre, en el Nou Sardenya (estadio del CE Europa), se vivió un primer episodio del derbi barcelonés de 2ª RFEF. Igualados a puntos, con plantillas renovadas y con la ilusión de poder luchar por el ascenso, ambos equipos llegaban al choque con la intención de conseguir más que una victoria en un duelo mediático, apasionado y frenético. En tan solo nueve minutos de partido, y tras un inicio emotivo con tifos en ambas aficiones, el público había podido disfrutar de hasta tres goles. El último de ellos, el 1-2 visitante, lo había anotado, tras una volea majestuosa, Sergi Serrano. Otra diana más para un jugador que sigue creciendo y añadiendo facetas a su juego de malabarista.
El ritmo no bajó ni un instante. Con el aliento de ambas aficiones, las revoluciones a máxima potencia y una intensidad competitiva muy sana, el resultado al descanso era de 3-4 para el cuadro visitante. Siete goles en 45 minutos eran un auténtico regalo para el espectador y una oda al fútbol.
El segundo acto dio continuidad a la misma dinámica. Juego atractivo, agresivo y vistoso para el espectador. En el minuto 47, tras un gran pase en largo, la UE Sant Andreu anotó en 3-5, el primero celebrado en la grada de la afición de los ‘Desperdicis’. En ese preciso instante, la valla cedió y algunos de los aficionados cayeron al césped sin consecuencias mayores. El conjunto arbitral decidió, a partir de ese momento, aplazar el partido al no poder asegurar la disputa de este con total seguridad para los aficionados.
Tras unos días de debate, la RFEF decidió finalizar los 43 minutos restantes en un Nou Sardenya vacío. El partido, finalizado ayer, tampoco defraudó. En una atmosfera silenciosa y poca habitual en los derbis de Barcelona, la UE Sant Andreu se llevó el duelo por un marcador extraordinario (4-6). Diez goles en un partido disputado en dos días diferentes. Resultado de tenis para un choque lleno de historia y que nos hace recordar la importancia del fútbol modesto en la industria del deporte. Las aficiones y sus sentimientos. ¡Qué bonito es!











