Gerard Casas, técnico del O’Parrulo Ferrol FS, analiza el primer tramo de temporada del equipo gallego y repasa su trayectoria lejos de España
1. Primeros meses en Ferrol, ¿cómo te estás sintiendo en tu nueva casa?
Contento de estar en la liga española y con una vuelta positiva. El recibimiento por parte del club y jugadores ha sido muy bueno, y aunque sabía que la primera temporada sería dura, estoy disfrutando del día a día más de lo que me esperaba.
2. Duodécima posición tras 16 jornadas disputadas, ¿qué valoración haces de este primer tramo de campaña?
Más de la mitad de la plantilla es nueva y muy joven, con cuerpo técnico renovado al completo también. Imaginaba una primera vuelta complicada y lo ha sido. Las sensaciones de juego han sido muy buenas pero nos hemos dejado muchos puntos en los últimos minutos en partidos que parecía imposible que no ganáramos.
3. Con experiencia en el fútbol sala profesional español y el extranjero, ¿qué diferencias crees que hay entre nuestro deporte en España y lejos de nuestro país?
El nivel táctico en España es altísimo porque los jugadores aprenden nuestro deporte desde pequeños y el nivel de los entrenadores es muy alto también. En el extranjero el juego se basa más en el talento técnico y/o físico, aunque hay muchos países en los que ya hace años que se trabaja bien la compresión del juego.
4. Tras estas primeras dieciseis jornadas, estáis a 6 puntos del playoff y a 4 del descenso. ¿Qué objetivos os marcáis para esta temporada?
La idea era intentar no sufrir por descender sin renunciar a nada y hacer un buen bloque de jugadores jóvenes a mantener y luchar por ascender en los próximos 2 o 3 años. Es una liga muy igualada en la que ganas o pierdes 2 partidos seguidos y todo cambia. Las dinámicas son claves y queremos entrar en una positiva para poder mirar hacia arriba.
5. A nivel personal, ¿qué crees que te está aportando esta experiencia?
Creo que era el paso que tocaba en mi carrera y estoy contento de haberlo tomado. Es un reto complicado y con muchos obstáculos, pero eso me está obligando a seguir creciendo y mejorando como entrenador que era lo que quería por encima de todo.











