Javi Rodríguez, nuevo entrenador del FC Barcelona, analiza su segunda etapa en Hungría y su vuelta a casa como técnico del conjunto catalán
1. Temporada fantástica en Hungría de la mano del Futsal Veszprem culminada con el histórico título de liga para la entidad. ¿Cómo definirías esta campaña?
Temporada increíble en todos los aspectos, no solo en lo deportivo, sinó también en la vertiente emocional. Llegamos cuando el equipo no estaba bien, no reinaban los buenos resultados y el tramo final de la temporada, obviamente, ha sido excelente. Poder conseguir el primer título de liga de la historia es fantástico y totalmente merecido.
2. Segunda etapa en Hungría, ¿qué te ha aportado el futsal húngaro?
El fútbol sala en Hungría ha crecido muchísimo en los últimos años y, sobre todo, lo he notado en esta segunda etapa tras seis años lejos del país. Además, me quedo con todo lo que he aprendido de mis jugadores, de la gente y del club. En este sentido, creo que he desarrollado y he crecido en algunos aspectos que, a lo mejor, en otros países con ligas de más nivel, es más complicado.
3. Vuelves a casa, vuelves al Barça. ¿Qué supone para ti ocupar el banquillo del club culé?
Vuelvo a mi casa. Ocupar el banquillo del Barça es una posición privilegiada, en el mejor club del mundo y con los mejores jugadores. Es un sitio en el que mucha gente quiere estar, me toca estar a mí y, por lo tanto, quiero aprovecharlo al máximo.
4. Trece años después regresas al Palau, ¿qué objetivos te marcas?
Intentar devolver al Barça donde se merece estar. Mi objetivo es recuperar el espíritu ganador que siempre ha tenido el club, de llegar a finales, luchar por los títulos, clasificar para la UEFA Futsal Champions League y defender con orgullo estos colores. A partir de ahí, queremos trabajar en silencio para que salgan los resultados.











