El guardameta, de 21 años, repasa su evolución por las canteras del Jàbac i Terrassa, RCD Espanyol y SD Eibar y afronta una nueva temporada con el objetivo de seguir creciendo y dar nuevos pasos en el club.
- Llevas varios años desarrollando tu carrera en canteras importantes como Jàbac i Terrassa, RCD Espanyol y SD Eibar. ¿Cómo definirías tu evolución como portero durante todo este tiempo?
Creo que mi evolución ha sido ascendente, tanto en lo deportivo como en lo personal. Cada vez conozco mejor el portero que soy y el que quiero llegar a ser.
- Llegaste al Espanyol siendo todavía muy joven y, posteriormente, diste el salto al fútbol base del Eibar. ¿Qué te aportó cada una de estas experiencias y qué diferencias encontraste entre ambas canteras?
En el Espanyol era más joven y aprendí mucho sobre la portería, además de competir en un entorno de máxima exigencia. Al Eibar llegué con esa base y aquí he aprendido a competir en categorías superiores y a seguir mejorando como portero.
- Durante tu etapa en el Eibar has podido competir en diferentes categorías y formar parte de la dinámica del filial. ¿Qué ha significado para ti vivir esa progresión dentro del club?
Esta progresión significa que estoy trabajando y mejorando cada día. También demuestra que el club confía en mí, algo que valoro mucho.
- A los 21 años ya has vivido experiencias en estructuras profesionales y has tenido que competir por un puesto con otros porteros. ¿Qué crees que has aprendido sobre ti mismo durante estos últimos años?
He aprendido que cada situación es distinta, pero en todas hay algo que coincide: el trabajo del día a día es innegociable. Soy un jugador muy constante y siempre intento sumar al equipo.
- ¿Qué objetivos te marcas para esta nueva temporada y qué tendría que pasar para que, cuando termine, consideres que ha sido un buen año a nivel personal?
Seguir creciendo y dando pasos dentro del club. Es una categoría nueva para mí y quiero adaptarme rápido para poder dar mi mejor nivel.











