El técnico catalán afronta su tercera temporada al frente del Tachikawa Athletic y analiza su experiencia en Japón, la evolución del fútbol sala nipón y los retos de un equipo que lucha por mantenerse entre los seis mejores
- Albert, ¿cómo estás viviendo tu experiencia en Japón y qué balance haces de tu etapa al frente del Tachikawa Athletic?
Esta es mi tercera temporada en Tachikawa y la quinta en Japón. Están siendo unos años de mucho aprendizaje, que era precisamente uno de los objetivos cuando vine. Poder trabajar en la liga japonesa es un sueño hecho realidad. Es una competición muy competitiva, con equipos y entrenadores de mucho nivel. ¡Un gran reto!
Los dos primeros años en Tachikawa conseguimos la quinta plaza en la liga y alcanzamos una final de la Copa de Japón que finalmente perdimos. Aun así, cada año hemos ido perdiendo a nuestros mejores jugadores, que han reforzado a Nagoya y Shinagawa, los dos grandes de la liga.
Esta temporada está siendo más complicada, aunque seguimos luchando por entrar en el TOP 6 con un equipo más joven que el año pasado y con menos experiencia. El principal problema está siendo la falta de gol. A pesar de que prácticamente todos los partidos los hemos competido fenomenalmente —excepto contra Nagoya en casa—, la falta de acierto nos está perjudicando mucho.
Hemos tenido partidos en los que hemos realizado más de 25 disparos a portería sin conseguir marcar ningún gol. Y en nuestro deporte, el gol acaba definiendo el resultado final. Seguiremos luchando durante estas últimas nueve jornadas para alcanzar los objetivos del club.
- ¿Qué diferencias has encontrado entre la manera de entender y trabajar el fútbol sala en Japón y la que conocías de Cataluña y España?
Siempre lo he comentado: son países y culturas diferentes y, por tanto, el deporte también es diferente. Aquí en Japón, pero también en la mayoría de países asiáticos, la intensidad de los jugadores y del juego es muy, muy alta, seguramente incluso superior a la de España.
Hay mucho contacto y también una mayor permisividad arbitral. Cada partido es una pequeña guerra, pero al mismo tiempo es muy emocionante e intenso. Es una manera diferente de vivir y competir el fútbol sala y, para mí, también supone una experiencia de mucho aprendizaje.
- Desde el punto de vista táctico, ¿qué aspectos del jugador japonés te han sorprendido más desde que llegaste?
Los jugadores japoneses, tanto técnica como tácticamente, están cada vez más trabajados. Ya empiezan a llegar jugadores que únicamente han jugado a fútbol sala, algo que antes era prácticamente imposible.
Muchos jugadores comenzaban a practicar fútbol sala durante la etapa juvenil o incluso después de la universidad, lo que hacía que el proceso para alcanzar un nivel alto empezara bastante tarde. Ahora esto está cambiando.
En uno de nuestros equipos juveniles, Fuchu Athletic, tenemos jugadores sub-18 que siempre han jugado a fútbol sala y que no han practicado fútbol. Creo que este es un gran camino y que puede ayudar mucho al crecimiento del fútbol sala japonés.
- En esta tercera temporada en el club, el equipo se sitúa en la zona media de la clasificación después de 13 jornadas. ¿Cómo ves al equipo?
Efectivamente, esta temporada, a nivel de resultados, el equipo ha dado un paso atrás. Es cierto que todavía quedan nueve jornadas más el Final Season, e incluso podríamos igualar los resultados de la temporada pasada, aunque es complicado.
Hemos perdido dos partidos clave, contra Hokkaido por 0-2 y contra Kitakyushu por 2-0, que no merecíamos perder. Fuimos muy superiores, pero, una vez más, estuvimos negados de cara a portería.
En cada uno de esos dos partidos generamos 32 y 36 disparos a portería, respectivamente, pero no conseguimos marcar. Esos seis puntos son los que están definiendo nuestra temporada. Con ellos, ahora mismo estaríamos en quinta posición, a solo un punto de la cuarta, y estaríamos hablando de una gran temporada.
Por eso creo que el equipo está compitiendo bien, aunque los resultados no siempre estén reflejando lo que hacemos sobre la pista. Tenemos que seguir trabajando y mejorando nuestra eficacia de cara a portería.
- ¿Qué objetivos os marcáis a nivel colectivo? ¿Y a nivel individual?
A nivel colectivo nos hemos marcado ganar cinco o seis de los nueve partidos que quedan por jugar, con el objetivo de entrar en el TOP 6 y poder disputar el Final Season en la liga superior y no en la inferior.
A nivel individual, quiero seguir mejorando como entrenador a través del conocimiento que estoy adquiriendo en esta liga. Cada temporada y cada experiencia me aportan nuevas herramientas y aprendizajes que quiero seguir incorporando para poder crecer y afrontar nuevos retos en el futuro.











