El preparador físico del RSC Anderlecht Futsal analiza su adaptación al club belga, el aprendizaje acumulado tras trabajar en diferentes países y los objetivos del equipo en una temporada marcada por la Champions y la competición nacional.
1. Víctor, ¿cómo estás viviendo esta nueva etapa en el RSC Anderlecht Futsal y qué balance haces de tu primera temporada en el club?
Esta nueva etapa la afronto con motivación y responsabilidad, siendo ambicioso y con ganas de seguir mejorando.
Durante las primeras semanas de la primera temporada intentamos adaptarnos lo mejor posible al club, a la plantilla y a la liga. No fue fácil, sobre todo al inicio, pero poco a poco conseguimos cambiar algunas cosas, impulsados también por el míster Álvaro Martínez.
A nivel de rendimiento, en Champions conseguimos llevar una eliminatoria a Bélgica, mientras que en las competiciones domésticas los resultados fueron muy buenos.
A nivel personal, estoy satisfecho con cómo llegó el equipo al final de temporada. Creo que fui capaz de instaurar mi metodología respetando las necesidades de los jugadores y del staff.
2. Llegaste a Anderlecht después de haber trabajado en diferentes clubes y países. ¿Qué te motivó a aceptar este proyecto y qué fue lo que más te llamó la atención?
Anderlecht es un club ambicioso, tanto a nivel nacional como internacional. Es una entidad seria que aspira a llegar lejos en Champions y por eso elegí este proyecto.
Como todos los clubes, tiene sus particularidades. Es un club grande, pero a la vez familiar. Los aficionados tienen un contacto muy cercano con los jugadores y el staff.
En el día a día hemos conseguido crear una dinámica muy similar a la del resto de clubes en los que he trabajado.
3. Has tenido la oportunidad de trabajar en diferentes contextos deportivos y culturales. ¿Qué es lo que más has aprendido de tu experiencia internacional?
Lo más importante cuando estás en el extranjero es ser capaz de adaptarte sin perder tu esencia. En cada sitio en el que he estado he intentado conocer un poco la cultura y las tradiciones del país. Creo que eso ayuda a entender el funcionamiento de los entornos laborales y deportivos.
Opino que trabajar fuera te hace salir de tu zona de confort y que esa “incomodidad” te hace crecer profesionalmente. Te obliga a ser más creativo y a plantearte continuamente tus procesos.
4. Anderlecht es uno de los grandes nombres del deporte europeo. ¿Qué significa trabajar dentro de una estructura con una identidad y una exigencia tan importantes?
Anderlecht es un club con mucho prestigio por su historia, por su vinculación con el fútbol y por sus participaciones en la Final Four de la Champions de futsal.
Esta exigencia te hace mejorar cada día. Se nota la presión cuando llegan los momentos importantes y hay que estar atento a cualquier detalle.
Personalmente, intento no parar de formarme, cuestionarme diariamente mi propio trabajo e intentar aprender cada día de mis compañeros.
5. ¿Cómo estás viendo al equipo en este primer tramo de curso? ¿Qué objetivos os marcáis a nivel colectivo y te marcas tú a nivel individual?
Después de evaluar lo acontecido durante la pasada temporada, introdujimos algunos cambios y adaptamos determinados procesos. La plantilla sufrió modificaciones y, desde el punto de vista de la preparación física, eso siempre hace que las cosas cambien.
El inicio de temporada está siendo bueno en todos los sentidos. A nivel condicional, hemos mejorado las métricas en parámetros clave y hemos conseguido acelerar la recuperación de los jugadores. También hemos reducido la incidencia lesional.
A nivel colectivo, el objetivo es mejorar los resultados en Champions y mantener la hegemonía en las competiciones nacionales.
A nivel individual, me gustaría seguir creciendo como profesional y sentirme orgulloso de mi aportación al equipo.











